La primera estación lunar del nuevo año demuestra la incertidumbre de los momentos. Ya no hay ballenas de metal,el sol asesina las calles y sus grises monumentos con sonrisas fingidas de soledades bogotanas. Las pinturas inflamables de una tortuga gigante de dos ruedas ahogan a los mutantes rojos y deciden el destino de su caparazón.
En su mente se alberga el instante en el que Murakami y Schopenhauer maldicen su andar por una ciudad de la furia,sí, esa que supo escupir al mundo Gustavo Cerati, donde convergen destellos de belleza antropomórficos. Allí calman sus melancolías con bigotes de guitarra, gatos contrabajistas y musarañas que secuestran a Cerati, el cual, junto a bukowski bailan de manera casi estruendosa el vals que ha inspirado a Darwin, quien a su vez, con un puro y el humo en forma de araña en la boca, dibuja complicadas manías biológicas en la cabeza de éste autor.
¡Love of Lesbian! grita apaciblemente Fredy Mercury y sus más grandes deseos son materializados en matera coloreada por tizas y grafitis que solo un artista vislumbrado en las calles sabe impregnar en la carrera séptima.
Los androides de cementeo y ladrillo moldean la sonrisa furibunda y funambulista de el clan de la luna, de estos sujetos un 32 de diciembre.
Todo se ha vuelto mierda y los rincones de la Atenas suramericana expiran y lloran besos desgastados de piano que la sinfónica estereoscópica: Soda Stereo, escupe en forma de antologías poéticas.
Mientras en las onduladas escaleras del cabello, suben sus manos, acarician mis ideas y forjan con los dedos los más temibles secretos enmarañados. María me besa y juguetea con los arboles de mi pecho para fundar el país fantástico que Michael Ende ha sabido crear. Es hora de expulsar a los protagonistas, el clan de la luna; es hora de quedar solo en mi mundo con María y voltear el cuerpo, de subir montañas y darle patadas a las sonrisas.
El toro de cuatro cuerdas al que Tommy the cat unta de sensaciones genera una orden de desahucio en Mi menor.
Que sea cierto el jamas.
Adéu.
Sebastián Vélez A.