8:15 Pm ¿Quién escucha ahora mismo Rock transgresivo?
Rock urbano, de la urbe sin sentimiento. Guitarras rotas de
poetas rotos bajo la noche pintada de cafeína y los cielos que amenazan con destruir
la ciudad. Analgésicos del cuerpo que escuchan el alma de hombres y mujeres
hijos de las montañas, de la cordillera que cruje por el centro de este país indolente.
El cigarro se esfuma corrompiendo mis manos entumecidas ¿Qué
hago aquí? Calle 72 con pequeñas mariposas y bellas libélulas que sirven como
caballos del diablo llevando en su lomo a don Cortázar extendiendo su mano en
la lanuda mochila que mis hombros soportan. Siguiendo pasos invisibles de los
impulsos que gritan y sofocan mis entrañas.
Asesinando silencios sordos en mis oidos, curando palabras que
sangran.
Voces electrifican el aire mientras se desnudan a mi
alrededor revolcando y reorganizando mi espacio-temporal, mi habitación
favorita; espacio vacío, y generando duendes detrás de mi cabeza, escondidos en
el cabello.La luna se fragmenta en pequeños trozos que caen, caen, caen y se hunden temerosos en mi taza para luego ser ingeridos y hacer que mis ropas se fundan con la atmósfera.
Soy el ladrón de figuras humanas, robo rostros, nalgas,
curvas de derrier, pantalones y sonrisas y los introduzco a la fuerza en lo más
recóndito de mis mochilas. Colores se revuelcan pidiendo salir con esa voz
aguardientosa que se confunde con el afán (Mucho, mucho ruido) de las busetas,
animales amarillos y demás bichos eufemistas que comen y alimentan las calles y
urbes, Rock urbano.
Me voy acompañado de unas sensuales piernas de tela que me
clavan sus tacones azules en las pupilas mientras se alejan contoneando sutilmente
y muy sensualmente los pantalones que asfixian los poros y dan besos
agrietados. Se dividen caóticamente en una mitosis multicultural que inundan el
asfalto y van dejando una estela que con dificultad se ve, solo yo la percibo y
sus olores me invitan a seguirlas a un vergel lleno de flores de papel.
¡Mierda¡ Se me enfría el café.
8.36 Pm.
"Sueño que empieza otra canción,vivo en el eco de su voz entretenido. Sigo la estela de su olor que me susurra
¡vámonos!
¡VENTE CONMIGO!"
Sebastián Vélez Aponte.
Sebastián Vélez Aponte.