domingo, 25 de diciembre de 2011

Ese fue su tesoro y una noche oxidada

Frió,oscuridad, la noche se cierne hacia ti,la ventana de aquel bus te muestra la inquietante lluvia callejera. Llueve en Bogotá, todos duermen ya, tus ansias,deseos, sueños y esperanzas convertidos en Deja vu, tu vida misma lo es.
Lloras por aquella mujer que no esta,aquel amigo que se fue, ese amor que solo tú ves y nadie más.
No lo entienden, ¡No! Deben verlo con la visión Bogotana del asunto,la visión nocturna que solo tú percibes.
Una noche oxidada nos dejo un hombre muerto,un sueño absurdo y un amor incompleto.
Entre abres los ojos, no está, nadie está, es solo tu sueño,el sentido que le das a las historias mientras duermes.El sol , la luna y un café, un cigarrillo y el humo que produce una nota musical, una letra y algún recuerdo.
Basta con decir que la realidad que percibes se desmorona para saber que no estás aquí, ni allá, estás dándole forma a una obra musical, una guitarra,ritmos y tus deseos.
El sueño se desvela, no hay sentido coherente en nada,¿Para qué? Es tu Deja vu, tu sueño y tus ganas de salir, gritar, cantar. Haces música y ella te hace a ti, el espíritu de niño que aun se apodera de ti, ni siquiera en sueños dejas de vivir.
Una ciudad noctambula,ciudad inmóvil, te mira, te observa, despiertas y te das cuenta que otra vez no hay nada.Tu abrigo te protege del frió, de la soledad, de esta pútrida ciudad.
Añoras el momento que ese sueño vuelva pronto a su hogar.Tan solo deseas dormir  y que la noche empiece a respirar,


Sebastián Vélez A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario