miércoles, 28 de noviembre de 2012

Tommy the cat

Era un gato enamorado de un queso, un queso grande, muy grande, un queso llamado luna, que miraba al gato y otros animales. Vestía ropas con agujeros y monóculos para observar la tierra desde su garaje en el espacio. El gato tenia 5 bigotes, sus garras amarillas desgarraban todo a su paso, toda la impureza vivida de un gato callejero. Andaba siempre con un sombrero, una boina para ser exactos, que le robo a un pequinés mientras este intentaba cortejar a dos lindas ratas en la plaza de la mariposa. Siempre se cubría la oreja derecha pues era una oreja de queso holandés y las palomas podrían comérsela. Tenia gafas de sol y un muy bonito bastón de madera verde con pequeños fragmentos de hojas de libros, pues caminar por los techos de las bibliotecas era su pasatiempo y moldeaba su bastón para impregnar las fragancias voluptuosas de aquellas paginas que lectores agobiados dejaban ver desde sus mesas, "El odio era un vómito que los libraba del vómito mayor, el vómito del alma."1  El gato peleaba con todo el mundo pues todos escribían solo de gatos, por esa misma razón lo escribieron a él. Peleaba por que nadie escribía de perros, de elefantes o de hormigas. Su nombre había sido escrito por todo el mundo, preguntaba a todos el por qué de ésta situación, a lo cual todos respondían con un alto aire de celos en sus palabras: Los gatos son sexys, sensuales, todas las palabras con "S", forman una sombra que refleja las angustias de un ser, un humano.Son muy parecidos, todos aman a los gatos, son simplemente la delicada bola de pelos que escupió el destino. Un día  el gato invito a cenar a su tan amado queso,comieron bandeja paisa y él pidió un sancocho adicional en el tejado de el París latinoamericano, y no, no es Buenos Aires, simplemente un restaurante en el oriente de Bogotá. Además de todo era un gato jazzófilo, amaba el contrabajo y asesinaba ratones con sus notas tejidas en desengaño con Arthur(Así se llamaba su instrumento amigo) Su banda, un miriápodo teclista, una medusa que hacia las veces de baterísta y una muy guapa fresh podlle de voz. Iluminaron la noche de aquella Bogotá lluviosa de noviembre, November Rain. Las pinturas de las paredes cobraban vida y bailaban con más de un reciclador que por allí pasaba. Bebieron un jugo de algún extraño sabor y se amaron por segunda vez.

Él dejo su casa, ubicada en las afueras de Bogotá, una linda casita de tejas y cartón con chimenea y muchas raciones de atún, algunas pinturas de perros y su cuadro favorito de don Salvador (G)alí que le regalo su padre antes de irse a recorrer el mundo en una bicicleta azul con ruedas sin sentido.
Navego por ultima vez  su amada ciudad, rencontrándose con personajes de diferentes tipos, colores, sabores, texturas, nombres y pensamientos, pero esa es otra historia y será narrada en otra ocasión. Se embriago con un vino barato de atún y emprendió vuelo con su Cadillac hasta la luna. Tocaba algunos temas con su grupo de jazz en ocasiones para recordar viejos momentos y calmar las penas que causa una ciudad sucia, fría y gris, gris que te quiero gris. Peleaba mucho con su enamorado queso lunar pero hacían mucho el amor. Tuvieron quesitos con orejas y gatos mozzarella y ,como  en todos los cuentos vivieron muy felices para siempre, no comían perdices pues era un bocado de alta alcurnia.
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1.Clarice Lispector.

Sebastían Vélez Aponte.

1 comentario:

  1. Sonrisa robada cual boina de pequinés!

    Rasguño, maúllo, saludo al gatuno,
    que cuento mas lindo,
    que bello el relato
    que alegra la noche,
    el gato y la luna,
    don franky y la niña,
    recorren el mundo
    en un viaje a Oníria.

    <3 _ <3

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